Bailar con una misma no es bailar sola

Foto : Catching the breeze (by gynaballerina)8cac1b54c403b0ac3c9dd65e97e1c152

Disfrutar de la soledad, de estar bien con uno mismo, es un estadio tan importante como saber compartir y congeniar con el otro.

Hay quien se evita constantemente a través  de la obsesión con el trabajo, o de una relación hiperfusionada o de vivir la vida de los hijos… Sin embargo,  quien se basta consigo mismo para sentirse bien, logra vivir sin apegos, ser libre puesto que no espera que los demás le completen.

Sentirnos mal  cuando estamos solos nos hace a veces buscar la felicidad en  los demás, fantasear en que si encontramos una pareja o creamos una familia, nuestro malestar desaparecerá, pero no es así. Ninguna pareja puede lograr el éxito, si por separado cada uno no tiene sentido en sí mismo. Aunque parezca una obviedad, muchas personas sienten que su vida carece de sentido si no existe alguien con quien compartirla.

Esto no solamente se debe a una idea equivocada del amor, sino que coincide con que son personas que no han desarrollado su propio mundo interior, con sus ilusiones e inquietudes propias….

Clarissa Pinkola  lo explica en su libro  Mujeres que corren con lobosHace tiempo, el adjetivo inglés “alone” [solo], equivalía a dos palabras: “all one”, es decir, “todo uno”. Ser todo uno significaba ser una unidad total. Este es precisamente el objetivo de la soledad, ser totalmente una misma.

¿Eres feliz contigo misma? ¿Qué haces para sentirte bien? ¿Te sientes sola cuando estás sola?¿Qué entiendes por felicidad?

Una paciente me decía que su hermana era feliz porque tenía un hogar con hijos, que lo tenía todo cuando ella no tenía nada, ni era nadie, a pesar de que ella tenía un buen trabajo, un apartamento y una vida social activa. Le contesté :¿Qué crees que le pasará a tu hermana cuando la familia crezca? Ella al igual que tú, tiene que disfrutar de ella misma, sus hijos no serán eternamente niños, crecerán y volarán... Otra paciente con el síndrome del nido vacío y recién separada me comentaba: ¿quién soy yo?, estoy sola, mis hijos se han emancipado y mi único momento de felicidad es cuando me llama mi ex….

Otra paciente se pasó dos años fantaseando con un ex marido del que se había separado voluntariamente pero al  no ser capaz de lidiar con su soledad, echaba de menos una familia. Al final prefería estar mal acompañada que sola.Lo que interpretamos en sesión es que la condición de tener algo propio, le daba en sí misma una identidad y que proyectarse en un futuro sola donde tenía que tener sentido por sí misma, era tan complicado, que volvía una y otra vez a fantasear con el hecho de recuperar su vida pasada. Sabía quien era como mujer casada aún siendo desgraciada, pero no sabía quien era ella estando sola.

¿Pero quién eres tú? ¿Eres lo que tienes, eres porque te quieren , eres lo que te rodea, eres porque tienes éxito? No es sencillo en un mundo tan materialista vaciarse y sentirse pleno mientras bailas sola . A veces cuando uno para y deja de estar ocupado, atraviesa esa incómoda ansiedad de encontrarse aburrido y cae en elementos compulsivos autodestructivos: comprarse ropa que nunca te pondrás, encerrarse un fin de semana atiborrándote de comida basura y series, salir de caza y ligar con el primero que pasa con tal de sentirte validada o perseguir en facebook a tu ex…Estos ansiolíticos de segunda… nos pasan factura, a corto plazo calman el malestar pero traen una resaca de vacío y depresión que no compensa.

No es fácil desnudarse y descubrir quienes somos sin lo que nos rodea. No depender, no tener apegos es la medicina para curar la ansiedad del que siente que carece o vive con el miedo de perder lo que tiene. Una amiga en el otoño de su vida,puesto que acababa de cumplir cincuenta años,  colgó dos fotos en facebook con el título: dos momentos de felicidad. En la primera imagen salía con su hijo cuando era un bebé y en el pie de la foto ponía:cuando crees que lo tienes todo para siempre.La segunda, era una foto actual, en la que aparecía bailando sola y debajo de la foto escribió:  cuando descubres que no necesitas nada para sentirte bien.  La verdad, es que tuvo un montón de likes.Como las estaciones , el ciclo de la vida va cambiando y la edad te enseña a desprenderte de las posesiones que serían los frutos del árbol y te vas quedando con la esencia, que serían tus raíces, lo que realmente importa. La madurez nos enseña que menos es más.

A veces les pregunto a los pacientes como son sus dormitorios, si lo tienen cuidado, si le ponen objetos, cuadros, fotos, música y si lo pasan bien estando allí o solo lo usan como trámite para dormir o disfrutar de la intimidad en pareja. Una paciente recién separada me comentaba que al entrar en la cama solo notaba el vacío de su ex. Le  sugerí que no asociara su habitación únicamente al mundo de la pareja, puesto que también simboliza nuestra alma, lo más profundo de uno mismo, el espacio propio y nuestra intimidad. A mis dos hijos que duermen juntos les colgué una cajita de madera en la pared de cada cama, les dije que allí podían poner sus secretos y las cosas que les gustan… uno tiene la piel de una serpiente, una pelota de goma y su caja de dientes de leche… el otro la misma caja con sus dientes, una barca con piezas de lego construida por él y una piedra-fósil que encontró este verano en la playa y que cree que es un tesoro!!! otros objetos van cambiando según  van creciendo y viviendo nuevas experiencias….

Esta paciente me dijo que, era en el salón de su apartamento dónde pasaba todo el tiempo que se encontraba sola en casa, intentándose distraer con su copa de vino, la televisión y su ordenanor….Allí anestesiaba el dolor de su soledad, conectando con el mundo exterior. En cambio, en la habitación, la ansiedad se apoderaba de ella. Dentro, solo tenía un jarrón sin flores  y  una foto que aparecía de pequeña con sus padres.  Me dijo que esa imagen le hacía sentirse menos sola y le daba seguridad…. Ahora, tiene de tarea para la próxima sesión, hacerse un pequeño altar como el de mis hijos y colocar allí, aquellas imágenes, momentos y objetos que le recuerden que tiene vida propia y que se tiene a sí misma para uso y disfrute.

Esta noche, en la oscuridad de la luna nueva, la primera no luna del otoño, es energéticamente un buen momento para reconocerse, encontrarse y disfrutar de una misma. Pero, ¿cómo cultivar el espacio propio?, ¿cómo sentirnos bien sin distraerse, como llenarse sin apegos?…en realidad no hay una única fórmula, es un camino que cada una debe explorar según su personalidad, su momento vital, escuchando a su corazón…

Son muchas las pacientes que me preguntan cómo se hace esto de sentirse lleno, y es muy difícil ponerle palabras, a veces les digo que sería como ser un motivado de la vida, un apasionado…Realmente es una paradoja, porque llenarse es vaciarse de lo de fuera, para descubrir lo que hay más a dentro. Pero a lo largo de los años, se me han ido ocurriendo algunas sugerencias que se pueden ir cultivando y que he bautizado como alimento para el alma:

– No vivir la vida de forma linial y entenderla como ciclos

– Conectar y fusionarte con la naturaleza: caminar descalzo, tirar piedras al agua, recoger pechinas…mojarte con la lluvia, bañarte con el sol, salarte con el mar…

– Disfrutar del autocuidado: alimentarse sano, hacer deporte, dormir de noche, hacer siestas y parar o descansar.

– Tener sueños, objetivos, ideas y proyectos personales y/o profesionales pero siempre ligados a uno mismo, fieles a quienes somos, que busquen la realización y no el reconocimiento

– Estar permanentemente aprendiendo: un idioma, un instrumento, un curso de cualquier cosa que te llame, o cosas sencillas, una receta de cocina…

– Arreglar tu casa e impregnarla de detalles que hablen de ti y te hagan sentir bien.

– Hacer cosas creativas: tocar un instrumento aunque sea mal, pintar, escribir o si no eres muy artista, escuchar música, ver y consumir arte…

– Cuidar a un ser vivo: un geranio, un animal aunque sea un pez, un huerto, un cactus también vale para empezar…

– Recuperar a tu niña interior: subir a una roca y saltar, cantar, chapotear charcos, reírse, jugar, poner el árbol de Navidad …

– Escucharse, hablar con uno mismo pasando tiempo sola y sin hacer nada.

– Observar los cambios de ciclo: la luna en sus diferentes fases, los árboles cambiando de estación, las mareas,  ver más amenudo los amaneceres o las puestas de sol, conectar con las diferentes fases de tu ciclo menstrual.

– Disfrutar de las pequeñas cosas, de los placeres de la vida: quedarte en casa un viernes leyendo un buen libro o viendo una buena peli aunque la hayas visto mil veces, saborear un buen arroz…o degustar un buen vino.

– Cocinarte, plancharte, limpiarte tu casa, arreglarte, vestirte acorde a quien eres y lo que quieres expresar… que se note que te importas, que te quieres y que te disfrutas.

–  Bailar con una misma, sola o en compañía pero sobretodo, no dejar de bailar nunca!

Lo importante es desvestirse y descubrir qué es lo innecesario, lo que nos sobra. Como árbol en invierno descubrir qué somos sin las hojas, sin las ideas, conceptos, apegos y condicionantes que forman nuestra identidad. Desnudándonos llegamos a la raíz, hasta el núcleo esencial de nuestro ser.La Danza del Vacío. Adyashanti.

 

 

 

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