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¡Bienvenid@!
soy Carla Pérez Martí

mujer, pareja, madre, hija, hermana, amiga, psicóloga…, en todas mis facetas, camino en un proceso permanente de cambio y transformación. Mi meta es caminar contigo para aprender juntos en este viaje apasionante de la vida. Conocerse y comprenderse es esencial para sentirse bien. Solo así sabrás qué rumbo y hacia qué caminos quieres emprender tus pasos. Conectar con tus emociones, te permitirá acceder a un mundo donde encontrarás herramientas imprescindibles para subir las montañas y bajar las pendientes que vayas encontrando en tu recorrido. La aceptación, la contención y la capacidad de quererse y amar, son algunas de las herramientas que te pueden ayudar. ¿Viajas conmigo? caminamos juntos?

* Máster en Terapia Cognitivo Social por la Universidad de Barcelona.
* Postgrado en Terapia Sexual por el Instituto ISSEP de Estudios Psicológicos
* Licenciada en Psicología por la Universidad Ramón Llull
* Ejerciendo como terapeuta desde hace 12 años especialista en terapias con adultos (individual, pareja, sexualidad, trastornos del estado de ánimo, personalidad, duelos, pérdidas, crisis vitales…)
* Intervenciones en centros educativos impartiendo programas de formación para padres, profesores y talleres para alumnos.
* Conductora de círculos de mujeres desde el 2011

Mi historia

Mi historia se resume en siete caminos o un solo camino con siete bifurcaciones. Cada camino tiene un recorrido que tiene un inicio y un final, cada uno se llena de experiencias que impulsan al cambio y se transforman en uno nuevo.

Camino 1: Vengo de una familia grande, una gran tribu, la casa siempre llena… la abuela, mi tía abuela…vivíamos muchos en casa. Crecí en un ambiente de inspiración femenina, con un padre creativo y una madre con mayúsculas que lo ha dado todo y disfrutaba de sus hijos. Una casa expresiva, que para nada inculcaba el triunfar pero sí el hacer lo que te gusta. Con pocas normas y convencionalismos pero predicando desde el ejemplo.

Camino 2: Enfoque profesional es lo que define a esta etapa, donde caminar significa prepararse académicamente. Las prácticas, los cursos….en la universidad siento un mantra que dice: no hay tiempo que perder es una carrera para llegar el primero. … .algo que choca bastante con lo mamado en casa, así que lo interpreto a mi manera: aprender al máximo sí pero sin buscar el máximo resultado.

Camino 3: Al licenciarme, decido pasar de la presión académica y tomarme un año de reflexión, emprendiendo un viaje hacia mi interior: me marcho a Australia. Mi intuición acertó: parar fue bueno para mi .Conozco el Amor, que se convierte en mi compañero de viaje a partir de entonces. Y observo una forma de vida más acorde con la naturaleza, trabajar para vivir y no vivir para trabajar.

Camino 4: Curso durante 3 años, un Master de orientación constructivista y de la mano de su director el Dr. Manel Villegas descubro que la experiencia de la libertad que siento en Australia, se encuentra en su teoría de la Autonomía. También realizo un posgrado de Sexología porque considero que hay un vacío de conocimiento sobre sexualidad sobretodo en la sexualidad femenina.

Camino 5: Primer hijo. Caes en la feminidad por accidente, sin saber como nadar en esas aguas y teniendo que buscar esa parte desconocida, que tienes llena de telarañas: la paciencia, la entrega, el afecto incondicional, de nuevo parar….Cuanta más resistencia ponía en seguir siendo yo misma, peor me sentía…. hasta que te dejas llevar por el rio de la maternidad y sigues su cauce desbordante….y allí conecto un poco más con ese eslabón perdido de la feminidad.

Camino 6: Después de nacer mi segundo hijo, decido montar un círculo de mujeres donde desde la complicidad femenina empezamos a descubrir nuestras cualidades y potencialidades. El camino crece a lo ancho, porque tomo conciencia del enorme poder que tengo solo por la condición de ser una mujer.

Camino7: Al nacer mi tercer hijo con el que disfruto la maternidad de una forma mucho más consciente, sigo caminando ,estrenando: Camina con C. Así que sé de donde parte esta nueva etapa, pero no sé donde acaba. Ahora siento que me apetece poder dedicar más tiempo a escribir y compartir conocimientos y experiencia, y a la vez conocer otros mundos que me enseñen y complementen mi formación en la búsqueda de nuevos modelos de trabajo.

He descubierto que toda mi trayectoria vital ha ido nadando por la superficie de un mundo de exigencias masculinas pero en las situaciones extremas, ha cogido aire y he buceado en un mundo femenino. En mi forma de enfocar esta nueva andadura, quiero intentar que emerjan todos aquellos valores de mi mundo subterráneo: la intuición, la flexibilidad, la lentitud, la creatividad, la entrega….y que todo se llene de consciencia femenina.