¿Para qué sirve un hombre?

PRIMERA PARTE

LA MUJER VIRGEN  O AUTOSUFICIENTE

Ilustración de Anahata Katkin

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De la media naranja al individualismo

Las mujeres esposas y madres de los cincuenta que fueron nuestras abuelas, crecieron con el mensaje de que una mujer ideal tenía que mostrarse complaciente con el hombre, teniendo la casa arreglada, la cena a punto y una apariencia perfecta. Y con este referente crecieron nuestras madres. A continuación os muestro unas fotos de unas ilustraciones hechas en los años 50 para instruir a las mujeres a convertirse en buenas esposas:

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Las hijas y las nietas de esta mujer sumisa y entregada generó una cosecha de mujeres autosuficientes que iniciaron su andadura profesional. El desenlace son las mujeres de hoy en día: ingenieras, médicos, abogadas, periodistas…ya no tienen miedo a mostrar su inteligencia, a pesar de que eso les deje muchas veces solas. Han vendido sus necesidades afectivas al diablo, y han dejado de creer en el amor y en consecuencia en el hombre. Ellas han construido un discurso autosuficiente: “no necesito que me quieran, ni que me protejan, no quiero que me digan lo que tengo que hacer…sé cuidarme de mí misma, sigo mi propia voz y gano mi propio dinero” Hemos pasado del mito de la media naranja al individualismo que antepone lo personal al amor.

La búsqueda infructuosa

Muchas mujeres se sienten desorientadas después de un tiempo de búsqueda del hombre perfecto…todas las relaciones acaban en ruptura porque cualquier defecto sirve como pretexto para comprobar que es mejor estar solas que acompañadas.

Las mujeres autosuficentes que más han mamado el mensaje pueden desembocar en dos extremos:

  • la niña buena o mosquita muerta: apuesta por hombres inadecuados, hombres machistas e inmaduros, con mucho ego. Siguen inconscientemente el papel de sumisión de sus referentes femeninos y buscan un perfil parecido al padre que tuvieron. Ellas se muestran dóciles y complacientes, hasta que se hartan y salen del armario. Entonces el hombre con piel de cordero saca el lobo y empieza una relación destructiva. Al cabo de un tiempo la mujer se libera del malsueño, y vuelve a casa confirmando lo que mamá le mostró: que o te haces la tonta o los hombres empeoran tu vida.
  • la mantis religiosa: muestra su poder desde el principio, busca un hombre ambicioso como ella, escoge al más guapo, al más exitoso, al más brillante, pero una vez este hombre se rinde a sus hipnótica capacidad de seducción , lo va debilitando hasta que lo castra y se lo come.

 ¿Para qué un hombre en tu vida?

La mayoría de estas mujeres llega a terapia con una sensación de fracaso, sienten que todas sus relaciones aunque con distintos actores siempre cuentan la misma película. El problema es que no saben lo que buscan por eso suelo preguntarles ¿para qué necesitan un hombre en sus vida? y aunque suene mal casi siempre te hablan de para ser como las demás, o para tener hijos o de hacer lo que toca por la presión social de tener una pareja y no convertirte en una solterona…pero que en realidad con sus amigas y su trabajo ya les basta.

Pero, ¿que nos ha pasado? Somos una generación de mujeres educadas para desarrollar nuestro talento, competir con los demás, resolver conflictos y expresar nuestro criterio. Es la generación virgen, porque psicológicamente nos han educado para no pertenecer a nadie, solo a nosotras mismas. Enamorarse, el amor y el sexo no es una prioridad. Según la psicóloga junguiana Esther Harding es una tipología de mujer completa en sí misma y como la autora dice “Una mujer completa en sí misma, hace lo que hace, no por algún deseo de agradar, no para gustar o ser aprobada, ni siquiera por sí misma; no por algún deseo de obtener poder sobre otra persona, para captar su interés o su amor, sino porque lo que hace es verdad.” Por eso reniegan de los cuentos de hadas, de las bodas de princesa, de la mujer que se queda en casa ….y cuando tienen relaciones suelen ser superficiales, se dejan querer, no buscan gran cosa en el hombre porque en realidad creen que no les necesitan, y desconocen que les pueda aportar algo.

 Conectar con la vulnerabilidad

Las mujeres con un lado masculino muy desarrollado, se identifican con los valores que defienden que la mujer es igual que el hombre, porque han ejemplificado con sus vidas el sueño de sus antepasadas que lucharon por el derecho al voto, a tener acceso a estudios superiores, a puestos directivos… Entonces…¿ qué pasa en una relación de pareja con tanta energía masculina?, ¿quien aporta la sensibilidad, la entrega, el sacrificio, la empatía? Muchas relaciones se convierten en verdaderas luchas de poder, con discusiones simétricas de a ver quien es el que manda más…

Está claro, que el amor de pareja no es la panacea de la felicidad como nos hicieron creer en los cuentos de hadas, que la dependencia y la sumisión son roles que tienen que morir para siempre. Sin embargo, ponerse a la defensiva y convertirnos en témpanos de hielo, tampoco es una posición que nos permita ser libres, porque igual nos cerramos a experiencias que valdría la pena vivir almenos una vez en la vida.

La mujer necesita recuperar su espacio y conectar con su psicología femenina y sus dones. Necesita conectar con su vulnerabilidad (que no es lo mismo que hacerse la tonta), sino con la necesidad de complementarse con un hombre. Para ello es de vital importancia que haya tenido o encuentre referentes sanos, hombres buenos.

Los referentes negativos

La relación de pareja de los padres y las primeras experiencias de pareja, pueden determinar la construcción mental que hagas de la figura del hombre.

Suele coincidir que este tipo de mujer haya tenido un padre con problemas, que ha desatendido las necesidades emocionales de la familia, por exceso de trabajo, por descuido, por desinterés o por otros problemas como depresión, alcoholismo …y que sus experiencias de pareja hayan repetido ese patrón haciéndoles creer que los hombres son así y o que te hacen sufrir o que no sirven para nada.

Hace poco una amiga me comentaba preocupada que no entendía porque sus relaciones acababan siempre en ruptura y escogía a hombres que no estaban a la altura, ¿es que escojo mal? ¿es que no puedo tener una relación normal? ¿pero yo puedo acceder a un hombre equilibrado?¿pero a caso existe este tipo de hombres? Ella es una persona súper potente, autosuficiente, amiga entregada, madraza, emprendedora…pero no escoge al hombre se deja escoger. El resultado son hombres en proceso de maduración que buscan a alguien más fuerte que ellos para cobijarse en una novia-mamá. Mi mensaje fue decirle que ella debía reencontrarse con su vulnerabilidad, que reconociera dentro de ella la necesidad de complementarse con alguien y que fuera ella la que escogiera: no te dejes escoger, busca al otro, reconoce que necesitas a alguien en el que te puedas apoyar, déjate cuidar y mimar que aunque no lo sepas también lo necesitas…

Confundimos al hombre fuerte con el hombre machista por eso hay mujeres que buscan hombres en construcción que luego les salen rana, ¿Pero existen hombres maravillosos, hombres buenos, que te saben tratar como una mujer?¿que cualidades o capacidades deben tener?  ¿tú que piensas?

Si te interesa el tema la semana que viene , podrás leer la  2nda parte Los hombres buenos

 

 

 

 

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  • MSPP

    No, no existe ese hombre.
    La mujer ha de ser totalmente independiente. El hombre que ha elegido como padre de sus hijos será, en el mejor de los casos un completo inútil. El mejor momento para plantar a un tío es el momento predictor positivo.
    Y si el hombre es tu hijo quiérelo mucho edúcalo bien y para que sea independiente también, porque como no lo hagas pueden pasar dos cosas:
    1. De mayor será totalmente dependiente de su madre y, por tanto una carga.
    2. De mayor será totalmente dependiente de un modo u otro de su mujer, descuidará o maltratará a sus hijos y vuelta a empezar.
    No valen para nada, los pobres, solo para plantar semillas, ¡qué le vamos a hacer!Comentario pendiente de moderaciónResponderCancelar

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