Hablarse: una medicina que lo cura todo

¿Hablas contigo mismo? contarte las cosas es un hábito importante que nos facilita la vida y  nos ayuda a estar emocionalmente sanos.Sin diálogo interno no creceremos como personas, puesto que si no  asimilamos la experiencia, tampoco seremos críticos para mejorar o aprender de los errores.

La infancia: un espacio para aprender a expresarnos

Muchas  personas confiesan que se hablan poco o nada a sí mismas, todas ellas tienen en común un estado de confusión y desconocimiento propio. La mayoría han tenido unos padres que tenían la manía de hablar por ellos: lo que a tí te conviene.., lo que te pasa…., llegando a escoger sus hobbies, sus carreras profesionales o incluso a sus parejas. Al llegar a la treintena llegan a terapia porque empiezan a ser conscientes de que no saben cuáles son sus sueños y motivaciones verdaderos y los que han cumplido, normalmente con  excelencia, son en realidad los sueños y las ilusiones de sus padres. Así que en estos casos, el trabajo no es fácil ,porque hay que recuperar la propia voz , a veces está muy escondida y hace muchos años que no se utiliza….pero poco a poco la terapia ofrece un espacio para el diálogo interno, y permite que uno se empiece a descubrir.

Cuando se habla de implementar educación emocional en las escuelas….es importante que se trabaje  la expresión de esas emociones…a través de estimular el  uso del lenguaje oral o escrito. Al igual que el juego, hablar es un signo de buena salud mental, significa que el niño se siente seguro y tiene un espacio para ser porque se le escucha y se le presta atención. Para saber hablar como un adulto autónomo  te has de haber sentido escuchado de niño.  Cuando una madre me dice que a su hijo de 3 años le han dicho que habla demasiado en el colegio, pienso  lo mucho que nos queda por evolucionar, porque los primeros años del desarrollo humano, son básicos para la buena adquisición del lenguaje y no se puede censurar la espontaneidad del habla y menos entenderlo como algo negativo.

El poder de la narrativa

En realidad casi todos los problemas tienen que ver en como nos explicamos lo que nos sucede…hay muchas formas de contarnos la película de nuestra vida…podemos contárnosla desde el vaso medio lleno, o desde el medio vacío, podemos contárnosla desde el sentido del humor que es un gran aliado, podemos contárnosla racionalmente o de una forma dramática…Al final, según cómo te lo cuentes … tu vida será de una  manera o de otra… A lo largo de mi experiencia profesional me he encontrado pacientes que explicaban un mismo suceso de formas radicalmente opuestas.

Victor Frankl cuenta en su libro El hombre en busca del sentido,  como una realidad tan monstruosa como la que vivió siendo preso en un campo de concentración nazi, es mucho más digerible si haces una  lectura basada en darle un sentido a ese sufrimiento. «Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento» V. Frankl. También Wayne Dier el psicoterapeuta autor de  «Tus zonas erróneas» dice «cuando cambiamos nuestra forma de miras las cosas, las cosas que miramos cambian»

Todos los capítulos dolorosos de nuestra vida, son los más difíciles de expresar pero es el único camino para poderlos superar. Un método muy útil es expresar lo sucedido muchas veces, repetirse tanto como sea necesario para llegar a  asimilarlo. El terapeuta Oscar Gonsalvez trabaja con el discurso como herramienta principal y  contó en una de sus conferencias, como probó su propia medicina, tras sufrir un accidente en el que se rompió todos los huesos. En las primeras visitas que recibió durante su estancia en el hospital,  narraba  el accidente de forma negativa enfatizando en lo  que dejaría de hacer por estar inyesado un año entero. Pero esa realidad iba cambiando a medida que repetía el cuento, tras un año hospitalizado, ya narraba su accidente como una oportunidad para reenfocar objetivos vitales y profesionales.La repetición, permite aceptar lo sucedido, logrando cada vez una versión más elaborada , en este caso, la narrativa alternativa hizo que el accidente pasara de ser un problema en su vida, a ser una oportunidad.

La dificultad para expresarnos: el origen de las neurosis

Expresarnos es una forma de asimilar la experiencia, muchos trastornos del estado de ánimo, se originan en una dificultad de expresión de las emociones.La ansiedad es el miedo no expresado….., la depresión es la tristeza no expresada, la agorafobia es la elección no expresada, el cansancio crónico es el ego no expresado…las disfunciones sexuales en la mujer es la feminidad no expresada y las disfunciones  sexuales en los hombres ,la masculinad no expresada…., las obsesiones son los cambios no expresados, por eso es tan importante ayudar a poner palabras a las emociones.Si no nos contamos lo que nos pasa tampoco sabremos que es lo que queremos.Si no nos expresamos enfermamos de una manera psicológica o incluso podemos somatizar y enfermar físicamente.

Encontrar la llave para abrirnos y poder expresar

Una fórmula para activar nuestra capacidad de expresión, es hacer un diario donde podamos explayarnos, sacar lo que sentimos, reconocer nuestros miedos, dilemas, sensaciones…. el diario es una ventana que nos da luz….puesto que en este mundo de locos donde tenemos tan poco espacio para la reflexión y el diálogo, hay pocas oportunidades de encontrarnos con nosotros mismos y hablarnos.No son pocas las personas que por no hablarse….tiraron de una relación con problemas y cuando se dieron cuenta, ya era demasiado tarde para arreglarlo…Una paciente haciendo el diario me comentó que al leer sus dos últimas semanas veía agobio y hastío cuando se refería al trabajo y no había sido consciente de su malestar laboral  hasta leerse.Es por eso que a veces petamos, y llegamos a los «demasiados» porque aguantamos sin darnos cuenta situaciones extremas , porque sin el GPS de nuestra voz interior, rebosamos el vaso hasta que se cae.

Socializar también es una actividad muy sana que nos obliga a expresarnos. Tomar una cerveza con un colega y contarle la vida es hablar con nosotros mismos, ver una peli y luego comentarla es hablar de nosotros mismos, decir lo que opinamos cuando discutimos en una cena sobre política es hablar con nosotros mismos…cualquier escusa para reunirse y hablar, es una oportunidad para trabajar nuestro mundo interior.

Al igual que cuidamos de nuestro cuerpo con la alimentación sana y el deporte, nuestro equilibrio emocional debería ser una prioridad más. Cuando en vacaciones estamos más relajados solemos mejorar y ganamos espacio para el diálogo interno, por eso septiembre es un mes de buenos y nuevos propósitos. Deberíamos tratar de lograr esos espacios a lo largo del año… buscando un lugar silencioso y sin interrupciones, escribiendo…conduciendo, paseando a solas…a través de la música, el contacto con la naturaleza,  cada persona ha de encontrar el vehículo que necesita para conectar con su mundo interior y poder iniciar un diálogo… también los círculos, la psicoterpia, las escapadas con amigos….busca tu lugar ,hazte escuchar y no pares de hablar!!!