La mujer poderosa

¿Conoces a alguna mujer poderosa? Seguro que sí, en realidad están por todas partes, la viejecita que te encuentras cada día en el autobús, la cajera del supermercado, una tía lejana… muchas veces no somos conscientes de tener a alguien así cerca porque pasan desapercibidas, pero si logras reconocerlas tu vida cambiará para siempre.

Me refiero a mujeres increíbles, que con solo una frase, el tiempo se detiene unos segundos, cierras los ojos, y al abrirlos el mundo que te encuentras es nuevo, distinto al de antes, porque te han enseñado una perspectiva que hace que veas todo de otro color.

No tienen porque ser eruditas, cultas o académicamente brillantes… pero sí tienen una perspectiva de la realidad que les permite discriminar lo esencial de lo mundano. No necesitan grandes cosas para ser felices, porque su felicidad se encuentra en su interior y no tienen miedo si se dejan llevar por su intuición y sus emociones.

Nuestra sociedad las ha hecho invisibles, no son a priori mujeres de éxito, aunque estas mujeres desprenden magnetismo, porque el resto de mortales llenos de miedos, e inseguridades necesitan de ellas para alimentarse de amor y conectar con la esencia de la vida.

No tienen edad, hay mujeres poderosas de quince años que son sabias desde que nacieron y otras que han aprendido con los años y se van empoderando gracias a su experiencia vital.

En mi vida, se me han cruzado unas cuántas aunque no siempre las he reconocido en el momento, sino cuando ya habían pasado por mi camino y ya estaban en otro lugar. Las que están a mi lado, en mi presente, son un tesoro, porque solo mirándolas, puedes aprender de ellas.

En nuestra sociedad patriarcal, las mujeres poderosas, son tratadas de locas, de extravagantes… el poder femenino siempre ha sido reprimido. Por eso en la edad media, a estas mujeres, se les tachaba de brujas y se las quemaba en la hoguera. En realidad, eran mujeres sabias que utilizaban su relación con la naturaleza para cuidar de los enfermos e incluso curarles con las plantas.

Las películas y novelas…tienen su propia representación de mujeres poderosas… aunque siempre se las trate de raritas o medio brujas, vayan vestidas diferentes y den un poco de miedo. ..desde Mery Poppins, a Pipi Calzas Largas, Lydia la niña gótica de Bitelchus, Mathilda, Amelie… También la historia tiene los mismos arquetipos María Magdalena, Cleopatra, Hipatia, Juana de Arco, Virginia Wolf, Simone de Beauvier,Frida Kahlo…No es de extrañar, que todas, de niñas, nos hayamos sentido atraídas por estos personajes porque nuestro arquetipo de la chamana, y nuestra fuerza interior se ha reprimido en nuestra educación…aunque dentro de cada una, dormida o medio despertando, se encuentre la mujer poderosa.Todos estos personajes son de alguna manera, transgresores de su época,  no siguen al venado, son mujeres revolucionarias que tienen una visión un poco diferente de la realidad, pero por ello, han logrado transmitir al mundo su sabiduría y han dejado su legado para la posteridad.

Nuestra cultura, no te educa para desarrollar la intuición, ni valida el transgredir las normas, ni te enseña a escuchar a tu cuerpo y a tus emociones, ni aplaude tu capacidad crítica y que tengas tu propio criterio de las cosas. En general, nadie cree en sí misma, porque está mal visto ser una creída… pero es el camino para que puedas desarrollar todo tu potencial como persona y puedas empoderarte.

Si te entrenas un poco y te escuchas en la fase premenstrual y durante los embarazos podrás iniciarte en entrar en tu submundo. A medida que eres consciente de lo que significa este poder, es mas fácil, reconocerlo en ti y poderlo utilizar. Por ejemplo, en mi tercer embarazo, pude conectar mucho más con mi poder interior, porque sabía como buscarlo y lo reconocía cuando aparecía. Una paciente embarazada por primera vez, me daba la noticia asustada y nerviosa… yo la felicité emocionada, y le dije la suerte que tenía por su estado… le dije que podría ver por el tercer ojo… ella, no entendía muy bien a qué ojo me refería. Le expliqué que era un ojo que hace grande todo lo que te han enseñado a ver pequeño, y hace pequeño lo que siempre te han enseñado a ver grande. Por eso la mujer embarazada consciente de su nueva energía , se hace poderosa, y ese magnetismo que desprende hace que le sonrían por la calle y nada tóxico le afecte en su burbuja de felicidad.

La menstruación también te empodera, si escribes tus sueños, y tus impresiones en ese momento del ciclo tendrás grandes revelaciones de aquellos detalles que no se perciben a simple vista…y aunque al principio parezca un ciclo de días grises y nubarrones negros, el sol saldrá con más fuerza si logras disfrutar de la tempestad.

Pero el momento de esplendor de la mujer poderosa, es a partir de la menopausia, entonces si esta mujer le da a la vuelta a los mensajes de la sociedad que se empeña en decirle que ya no existe y aprende a sentirse bella puede llegar a ser increíble y puede lograr convertirse en un mujer muy sabia. Una mujer sabia, sabe como utilizar su energía: cuándo hablar y cuándo callarse, cuándo estar activa y cuándo retirarse. En su primera menstruación, una mujer descubre su poder. Durante sus años menstruales, lo practica. En la menopausia se convierte en él”. (Sabiduría nativo- americana)

La mujer poderosa habla desde la verdad, aunque sea una verdad difícil, no te hará daño porque esta mujer, no tiene la intención de herirte, ni de destruirte. Al contrario, ella te dirá aquello que nadie se atreve a decirte, pero que cuando lo escuches, sabrás de inmediato que es cierto, porque es la verdad que hace años que estabas esperando. Una amiga topó con una mujer poderosa que le comentó tras una semana de convivencia si se daba cuenta de que para su marido, ella era invisible. Al cabo de unos meses, se separó. Mi amiga, no quería reconocer que su relación estaba muerta desde hacía años, al final esa mujer que estaba de paso en su vida, la ayudó a hacer consciente el problema y pasar a la acción. Son como unas segundas madres, no solo tenemos una única madre en nuestra vida, normalmente las mujeres poderosas se asemejan a nuestras madres porque no te envidian, ni te hieren saben todo tu potencial y te animan a que creas en ti y puedas expresarte.

Ellas saben porque observan, reconocen lo frágil, lo delicado, lo que se ha de podar por eso tienen tan buena mano con las plantas… al final respetan los ciclos de la vida y de la muerte y si algo se ha de acabar no se resisten y dejan que se marche. Yo conozco una mujer poderosa que en los funerales está siempre al lado de los más tristes, ella sabe como apoyarles sin ahogarles ni abandonarles, sin decir de más, ni de menos, por eso los que sufren siempre la buscan.

Al final una mujer poderosa, ha descubierto su poder interior, es sensible, receptiva y usa su fuerza femenina desde el amor y la humildad. Si quieres potenciarla, te invito a que inicies un viaje hacia tu interior: valora tu tiempo personal, escucha a tu vulnerabilidad, corta con lo viejo, conecta con lo puro: con los niños y los animales, disfruta de lo cotidiano y escucha a tu intuición…pero sobretodo busca a la que ya sabe, nunca te reconocerá ser una de ellas, pero si la descubres habrás encontrado un tesoro con la que podrás aprenderlo todo.